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75.

    El Tribunal Superior de Justicia de Madrid rechaza la querella por falsedad documental presentada contra la señora Rocío Monasterio. Reconoce que los documentos que entregó eran falsos, pero de una falsedad tan "burda", tan de aficionada, que no llega a ser creíble ni por tanto delictiva de lo cutre que es.     Y no les falta razón: un timo así yo también lo desestimaría. La de falsificador es una profesión dignísima, llena de falsificadores auténticos, de verdaderos artistas de la falsedad que de ningún modo pueden ser comparados con estos chapuzas. Confundir un verde musgo con un verde enebro en una imitación de un Rembrandt vale, pero presentar una fotocopia en blanco y negro de un sello oficial no me jodas... Eso es de chiquillos, y de chiquillos educados en la Logse encima, una falsificación indocumentada más que documental. Semejante vulgaridad no merece ningún tipo de reconocimiento, ya que podría ser reconocida a simple vista, y qué sería de España s...

74.

    Leyendo "Mi pasión por el ajedrez", de David Bronstein, me encuentro un párrafo en el que lamenta que nadie se haya decidido a publicar los artículos de Bent Larsen. Justo al final hay una llamada, y en la nota a pie de página el editor explica que en realidad varios sí llegaron a publicarse... en Santa Eulalia de Morcín.     No sé si el gran maestro Bronstein, que alguna vez estuvo en Asturias, llegó a conocer Morcín. Supongo que no, porque tampoco es que sea uno de esos lugares a los que se suela llevar a los visitantes distinguidos, como la Cámara Santa de la catedral o la basílica de Covandonga o los monumentos prerrománicos, sino más bien uno de esos que prefieren eludirse y ni se mencionan. Una de esas villas mineras en decadencia donde podría rodarse perfectamente la próxima entrega de Mad Max sin gastar mucho en attrezzo... Esa Asturias suele esconderse al turista convencional, y no digamos ya al de lujo, para que no se lleve una impresión equivocada...

73.

    Muchas veces las formaciones políticas parecen esas personas a las que su pareja les engaña y son las últimas en enterarse. Como Foro Asturias, la ex de Álvarez Cascos, que pide dos años de cárcel para su fundador por una serie de gastos más que sospechosos cargados a la cuenta común. "¿Y todos estos ramos de flores que has comprado, Paco?". "Son para... eventos...". "¿Y la cama con colchón y canapé? ¿Es para eventos también?". "Bueno, el canapé sí... ".     Todo el mundo se olía el asunto desde el principio, cuando Francisco Álvarez y Foro Asturias empezaron esa loca historia que nadie sabía muy bien cómo había surgido o hacia dónde iba. Ya entonces había rumores, la gente murmuraba, y hasta el propio Cascos declaró en alguna ocasión que sólo estaba con ella porque la consideraba un buen partido, pero sin hablar nunca de amor ni nada parecido. Recuerdo que cuando hicieron sus primeros votos se fletaron autobuses y todo para que cualquiera pu...

72.

    Ana y Javi son atléticos. Son seguidores del Atlético de Madrid, quiero decir. A mí el fútbol no es que me entusiasme; me gustan los mundiales, es lo único que sigo con cierta atención, pero con los clubs me cuesta implicarme.     Supongo que soy del Real Oviedo, o al menos lo era, aunque a estas alturas no sé si sigue existiendo todavía. Ya debe de ser el Oviedo Imaginario o por ahí. De crío, desde mi ventana, podía verse una de las esquinas del antiguo Carlos Tartiere, y a veces me asomaba por si lanzaban algún córner y lograba emocionarme un poco. Pero creo que sólo llegué a pillar uno una vez, y fue muy decepcionante, así que al final lo único que podía distinguir con precisión eran los distintos tipos de gritos del público. El ¡gooool! atronador si marcaba el Oviedo; el ¡uuuuy! ascendente cuando había estado a punto; el ¡eeeeh! indignado cuando derribaban a un jugador y se exigía falta o penalti... Ovaciones, broncas, cánticos, oeoés...  De eso sí ...

71.

    No puedo decir que conozca en profundidad la obra de Franco Battiato, aunque su disco "Nómadas" me lo sé prácticamente de memoria. Recuerdo que lo encargué en el Círculo de Lectores cuando era renacuajo, y durante un tiempo lo escuché casi a diario. Hubo varios singles en ese trabajo: "Bandera blanca", "Yo quiero verte danzar", "Perspectiva Nevski", el que daba título al álbum... Fue un auténtico éxito, y hasta Martes y 13 incluyeron una parodia en el especial de Nochevieja.     A mí había una pieza que me tenía fascinado: "La era del jabalí blanco". Me pasaba como con el "Yo soy la morsa" de los Beatles; estaba convencido de que alguien capaz de hacer funcionar una canción con ese título tenía que ser bueno por narices - y además en el caso de Battiato el vigor de las narices no ofrecía duda, porque aparte de espiritual era físico. ¿En qué piensas cuando decides escoger un estribillo que dice: "Espero que retorne pro...

70.

    Leo el twitt lleno de corazones verdes de una señora que se queja de "la irresponsabilidad de algunas trabajadoras de la Cruz Roja" por "abrazar a un africano desconocido y sin protección alguna". Con esa falta de protección no sabemos si se refiere a la trabajadora o al africano, aunque el peligro potencial está claro: "contagiar a todo su entorno". Y es que es ya un hecho probado que cuantos más africanos se ahogan en el mar más se extiende la cólera en los países europeos limítrofes. Miles de personas empiezan a padecer extraños síntomas, como ardor guerrero, pérdidas de interés en las acciones, paranoias con hermanas que van a ser seducidas, delirios de grandeza nacional...     La verdad es que es un cuadro clínico curioso, quizá único, en el que los pacientes parecen cualquier cosa menos eso. Tu ves la escena y apostarías a que quien está sufriendo es el africano, pero resulta que no, que son la señora de los corazones verdes o enfermos semejantes...

69.

    Ayer eché unas cuantas partidas contra el ordenador. En una llegó un momento en que tenía el mate; sólo un alfil controlaba desde su diagonal la casilla (o el escaque, bueno) donde debía ubicar mi pieza. Decidí ofrecerle un cebo suculento, una torre para hacerle perder la línea, y se la tragó sin más, en cuestión de milésimas. Calculó únicamente el beneficio material inmediato y no vio las consecuencias.     Por supuesto hay sistemas mucho más refinados y potentes que se habrían dado cuenta. Sistemas con millones de partidas en su memoria y una capacidad de análisis a la que muy pocas personas pueden derrotar. Kasparov las pasó canutas para vencer a Deep Blue, un trasto intratable, hasta que cayó en la cuenta del grave error que estaba cometiendo: jugar en el terreno de la máquina, donde todas las ventajas eran para ella. Abandonó la ortodoxia y empezó a buscar estrategias creativas, la poesía en lugar de la posición, y así venció al programa más sofisticado...