Entradas

87-

   Hoy tuve un sueño muy loco, de esos que cuando te despiertas no sabes si contar ni cómo hacerlo.    Para empezar, no sé cómo participaba en una prueba de canto para entrar en los Bee Gees, por supuesto sin éxito. Cuando tenía que dar el "stayin' alive" de pecho, con la voz en falsete y todo, resultaba un auténtico desastre, si bien eso tampoco me pillaba por sorpresa, ya que cantar nunca fue lo mío. Ni en el coro del colegio me dejaron entrar, y seguro que Freud habría encontrado aquí un montón de implicaciones y claves, además de las de sol, claro que el psicoanálisis es un poco como "El señor de los anillos" pero rodado en interiores. Las primeras partes están bien pero las siguientes en fin... Cuando dicen que van a analizar tu personalidad nunca sabes si la expresión viene de análisis o de ano.    El caso es que, a pesar del fracaso freudiano, decidía contar lo de mi prueba musical aquí en el blog. Con las chorradas que cuento habitualmente explicar ...

86.

    El otro día Ana se tragó la final de gimnasia olímpica entera. Aunque faltaba la norteamericana Simone Biles, la gran estrella actual de ese deporte. Se retiró por una lesión, que en este caso no fue una torcedura, ni una mala caída, ni un tirón, sino - según leo - un ataque de ansiedad que sufrió al no ser capaz de manejar las expectativas que generaba en todo el mundo su presencia, la presión de tener que ser perfecta para no defraudar a millones de personas. Y es que muchas veces se considera que el deporte es algo exclusivamente físico, una potencia muscular, sin pensar que sin un determinado estado mental el rendimiento se reduce, por no hablar de que sin una determinada mente no existe el atleta de élite en cualquier especialidad. Rafa Nadal, por ejemplo, no sólo es un buen tenista por las horas de ejercicio, por la motivación o eso que llaman la actitud ganadora, sino porque su cerebro está adaptado al tenis y consigue que el resto de su cuerpo ejecute cada movimien...

85.

    Debate publicó hace algunos años la obra periodística de Vázquez Montalbán en tres volúmenes. Un poco fuera de mi presupuesto, eso sí, aunque con la excusa de mi cumpleaños o algo semejante me autorregalé en su día (yo soy como los mercados: en realidad no me autorregulo; me autorregalo) el que recopila sus columnas entre 1987 y 2003, que ayer estuve releyendo un poco. Siempre me cayó bien Vázquez Montalbán, a pesar de que odiaba que lo calificasen como "simpático". Decía que si alguien le describía de ese modo podía estar seguro de que más pronto o más tarde se vengaría de él. Claro que no hace falta ser simpático, que ciertamente no lo era, para caer bien. A veces basta con no usar adverbios como "ciertamente", con ser una persona como dios no manda. Un carácter atrayente y ameno puede adquirir múltiples formas, y la sociabilidad patológica no tiene por qué ser una de ellas, ni siquiera para transmitir el mejor humor. La gente que está de constante buen rollo ...

84.

   En casa tenemos algunos libros de Ramón Eder, un magnífico aforista. Él mismo da una de las mejores definiciones del género que recuerdo haber leído: "Un aforismo es lo contrario de un mamotreto", o algo así. Para alguien inclinado a soltar rollos por escrito como yo - en persona soy más bien callado - esa capacidad de síntesis resulta envidiable. Coger una idea en bruto, como el célebre bloque de piedra del escultor, y empezar a arrancarle toda su gravilla y hasta su gravedad para dejar la expresión pulida y exacta.        Muchos buenos poemas se pierden porque les sobra la mitad o más. Engolosinarse demasiado con la inspiración es casi tan peligroso para el resultado como carecer de ella, y el exceso suele ser uno de los mayores defectos en poesía. Hay gente que no sabe no escribir, porque en realidad es un arte muy difícil, mucho más que el de hacerlo. Cualquiera puede sacarse una tormenta de ideas de la manga, o incluso vivir atormentado a poco que s...

83.

    Contaba el otro día que hemos puesto un huerto en el terreno de la casa. Begoña nos indicó el mejor lugar: el mismo en que su padre había tenido el suyo tiempo atrás. Gara y un par de colegas vinieron a asesorarnos al principio; a enseñarnos a cavar los bancales, elegir los cultivos y preparar las semillas correctamente. Ahora están en un pueblo perdido de Guadalajara, el mismo en el que vive ese anciano que protagonizó el famoso anuncio de "¿Y Franco qué opina de todo esto?". Quieren poner en marcha allí un proyecto comunal; ser capaces de salir adelante con lo que les dé la tierra y quizá algo de ganado también. Antes todo el mundo huía de los pueblos, en el imaginario colectivo representaban la miseria y el atraso, aunque empieza a detectarse un movimiento de migración inversa hacia entornos rurales, todavía sin mucha inversión pero con las ideas bastante claras. Al ritmo que estamos devorando el planeta es muy posible que en cuestión de no muchos años tengamos que vol...

82.

    Pues sí, yo también me he vacunado. Con la Pifier esa; me puse la primera dosis el día 7, San Fermín, y tendré que bajar el 28 a que me inyecten la segunda. Fui al Clínico de Moncloa, aunque si llego a saber que también reciben en El Corte Inglés, Iberia, Santa Lucía, Banco de Santander, Acciona y etc. me habría pasado un día entero tratando de decidir el lugar más cool para que me inocoolasen. "¿Me la pueden poner Victorio & Lucchino...?". "No, los chinos no, que no son de fiar...".     Bajé bastante tranquilo, la verdad. Después de todo de joven consumí una cantidad estimable de drogas de todo pelaje, y pensé que en el peor de los casos tendría una muerte curiosa, paradójica, de esas que dan que pensar... Y si como se rumorea me han introducido un microchí para controlarme pues bienvenido sea; ese trabajo que me ahorro. El autocontrol es un coñazo, seamos sinceros, a mí me cuesta una barbaridad a veces, y si además de dejarte la mente plana hacen lo mi...

81.

    Muchos tertulianos dirán que envidio la riqueza de Florentino Pérez, aunque lo que envidio si acaso es su manera de insultar. Es verdad que no puedes competir con los precios del poderoso, pero con los desprecios menos todavía, porque tienen una forma de sentirse superiores, incluso a los deportistas de primera división, que roza lo sobrenatural.     Los cagamentos y blasfemias del pobre rezuman impotencia. Son la incontinencia y la frustración violenta del avasallado, la rabia suburbial ante una vida que casi siempre se les muestra desfavorable y dolorosa. Pero el antipático de élite, el faltoso sin motivos para serlo, está hecho de otra pasta, por lo general de mucha, y además de la lógica repulsión también despierta en nosotros a veces fantasías perversas, como la de entrar en un consejo de administración lleno de ejecutivos engreídos  y ponernos farrucos con ellos con sombrero cordobés y todo, sólo porque podemos. "Eres un puto tolili, Sáenz de Form...